INTRODUCCIÓN
Y DOS PRIMERAS PRUEBAS
INTRODUCCIÓN
Con la llegada del Imperio a Francia, José
Bonaparte, hermano de Napoleón, se convirtió en el Gran Maestro del Gran
Oriente de Francia. Esta logia masónica nació en 1773, la más antigua que aún
existe hoy en toda la Europa continental.
En los archivos de esta logia se encuentra un
valioso documento, el cual depositó José Bonaparte poco antes de su muerte en
1844, en un viaje secreto desde Florencia. En él, el que fue rey de España
reflejaba una información tremenda sobre la auténtica causa de la muerte de su
hermano, el emperador de los franceses. No pasaba de ser una sospecha
transmitida por los espías masones, fieles a Napoleón, obtenida en la misma
isla de Santa Elena, donde falleció el emperador en extrañas circunstancias.
El cuerpo de Napoleón Bonaparte fue
trasladado a París en 1840, a instancias del entonces rey Luis Felipe de
Orleans. En 1842, el mismo rey encargó al arquitecto Visconti que realizara las
obras necesarias para acoger la tumba del emperador bajo la cúpula del Hôtel
des Invalides. Fue el 2 de abril de 1861 cuando por fin se depositaron
los restos en esa tumba. Era ya la época de Napoleón III, sobrino de nuestro
personaje principal.
Los masones del Gran Oriente de Francia, que
han custodiado hasta hoy el valioso documento de José Bonaparte, desean
resolver de una vez el misterio de la muerte del emperador. Con contactos en el
gobierno francés que garantizarían una necesaria discreción, proponen una serie
de pruebas para garantizar que quien sea finalmente autorizado a exhumar los
restos y realizar la autopsia conozca realmente la historia contemporánea de
Francia; así lo deseaba José Bonaparte, sabedor de que los avances de la
medicina permitirían en un futuro conocer los verdaderos motivos de la muerte
de su hermano, el emperador.
Las pruebas que propone el Gran Oriente de Francia
se pueden resolver a través de pistas recogidas en las monedas del sistema euro
francesas, donde podemos observar múltiples símbolos franceses, personajes,
etc. En estas pruebas, los investigadores e investigadoras deben demostrar que
dominan la lengua francesa, no en vano la Secretaria de la Academia Francesa
pertenece a la logia. En estas pruebas, los lugares más importantes de los
últimos años del emperador en vida, así como el lugar del definitivo
enterramiento, serán claves.
¡Comenzamos esta apasionante aventura!
PRIMERA
PRUEBA: MOSCÚ, 14 DE SEPTIEMBRE DE 1812
PREMIÈRE ÉPREUVE : MOSCOU, 14 SEPTEMBRE 1812
Una sociedad secreta dirigida por Jorge III
de Inglaterra, el rey loco, dirige una arriesgada misión en Moscú, teniendo a
varios agentes infiltrados en el ejército francés (descendientes de franceses
exiliados tras la Revolución y que dominan la lengua francesa). El
contraespionaje francés tiene fundadas sospechas de que algo ocurre y se pone
manos a la obra. La situación es muy complicada: el frío otoño ruso se echa
encima.
·
Este es el enunciado de la primera prueba:
Nuestro bien amado emperador,
Napoleón Bonaparte, es consciente, desde el mismo 14 de septiembre de 1812, de
que las cosas empiezan a cambiar. Moscú arrasada por los mismos rusos ya no es
un lugar adecuado donde puedan descansar sus soldados. Empieza a pensar, y sus
mariscales están con él, que hay agentes infiltrados en la Grande Armée.
Debes demostrar que eres un digno
sucesor o sucesora de los valientes soldados de Napoleón. El emperador de los
franceses no soportaba a quienes no conocieran ni quisieran conocer los
símbolos, las raíces o la lengua de su revolucionario país. Os proponemos que
buceéis por internet y busquéis información sobre un símbolo de la Revolución
de 1789 y que fue muy del agrado del emperador. Es un símbolo de vida y
libertad que podéis ver en las monedas de uno y dos euros habituales (no
conmemorativas). En 2022 ha cambiado el diseño, pero el símbolo permanece. Una
vez localicéis el símbolo, investigad sobre el mismo y decid en qué año fue plantado
el primero (debéis elegir entre múltiples opciones que os presentemos). Al
elegir la opción
SEGUNDA
PRUEBA: LA ISLA DE ELBA (MAYO 1814-ABRIL 1815)
DEUXIÈME ÉPREUVE: L’ÎLE D’ELBE (MAI 1814-AVRIL 1815)
Todo va de mal en peor. Las noticias
de España son terribles. El duque de Wellington, con el apoyo de generales
españoles como Castaños, derrota a los franceses y expulsa definitivamente a
José Bonaparte del trono español. Napoleón acepta la derrota total y es enviado
a la isla de Elba, donde dirigirá una corte simbólica en la que solo hay
pomposidad, pero nada de poder efectivo.
Napoleón ha perdido con 45 años el poder del que ha disfrutado. Pero
pronto le llegarán noticias alentadoras desde Europa. En Francia, la derrota
no ha traído la paz interna. El
nuevo rey ha jurado la Constitución, pero tanto él como la
vieja aristocracia y la Iglesia tratan de recuperar sus antiguos privilegios.
Naturalmente, topan con la oposición de casi toda la burguesía, el campesinado,
el Ejército y todos aquellos sectores a los que la Revolución de 1789 ha
beneficiado. No se puede volver atrás en el tiempo como si nada hubiera pasado.
Los enfrentamientos entre facciones políticas cada vez son más violentos.
Además, se
añaden malas cosechas y se agudiza la pobreza de algunos
sectores sociales, lo cual favorece que Napoleón sea visto como la solución a
todos los problemas. Las potencias vencedoras, reunidas en el Congreso de Viena,
pretenden decidir el futuro de Europa, pero las tensiones por la hegemonía del
continente van en ascenso.
·
Este es el enunciado de la segunda prueba:
Jorge III de Inglaterra sigue haciendo de las
suyas y tiene de nuevo a sus espías en Elba. Han hecho un primer intento de
envenenar a Napoleón, pero uno de sus catadores cae gravemente enfermo tras
probar una sopa y todo el personal a su servicio es depurado. El emperador ya
sospecha desde Moscú que tiene espías tras él.
Si queréis acceder a la documentación que os
permita conocer la verdad y poder pasar a la tercera prueba, en Golfe-Juan,
debéis empezar por prestar atención a la moneda de 50 céntimos de euro que
incluimos. En ella se refleja a una mujer en una posición concreta, otro
símbolo francés desde los tiempos de la Revolución. A esa mujer se le llama por
un sustantivo femenino con uno de los sufijos típicos que en francés se usan
para indicar profesiones. Las últimas tres letras del masculino del que deriva ese
femenino serán la clave para poder acceder a la información que nos dará a su
vez la clave para poder desembarcar con el emperador en Golfe-Juan.
Comentarios
Publicar un comentario